Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): cómo se manifiesta
Vivir o presenciar un acontecimiento traumático puede tener un impacto importante en nuestra forma de sentir, pensar o incluso de relacionarnos con lo que nos rodea. Un accidente, una agresión, una situación de violencia o la pérdida traumática de un ser querido pueden generar miedo, angustia e inseguridad, especialmente durante los primeros días o semanas.
Generalmente, estas reacciones van disminuyendo con el tiempo; sin embargo, en algunos casos, los recuerdos de lo ocurrido son tan intensos que continúan estando muy presentes y hay ciertas situaciones que pueden volver a despertar una intensa sensación de miedo o peligro. Cuando estos síntomas persisten y comienzan a afectar al día a día, podemos encontrarnos ante un Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Conocer sus síntomas ayuda a reconocerlo y a saber cuándo pedir ayuda.
¿Qué es el Trastorno de Estrés Postraumático?
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) puede aparecer tras vivir o presenciar un evento que nuestro cerebro interpreta como extremadamente amenazante o traumático. En ese momento, el cuerpo y la mente no consiguen procesar ni superar ese acontecimiento, por lo que sigue afectando en el presente de quien lo experimenta.
Entre las situaciones más frecuentes relacionadas con el desarrollo del TEPT podemos encontrar los accidentes graves de tráfico, los desastres naturales o la muerte violenta de un ser querido. No obstante, cada persona tiene unos mecanismos de interpretación diferentes y no todas las personas reaccionan de la misma manera ante una experiencia traumática. No todas las personas reaccionan igual ante una experiencia traumática y no todas no desarrollan un TEPT. Existen factores personales y ambientales que pueden influir en la respuesta individual de cada uno.
Tras vivir una experiencia traumática, es normal experimentar algunas reacciones emocionales como miedo, angustia o cierta inseguridad, pero estas suelen disminuir progresivamente; sin embargo, cuando los síntomas persisten más de un mes y comienzan a generar un malestar significativo o interfieren en las actividades del día a día o en las relaciones personales, es recomendable consultar con un psicólogo profesional especializado en traumas.
Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático
Para saber si un evento pasado nos está afectando en el presente, es conveniente conocer las formas en las que el TEPT se puede manifestar. A pesar de que cada persona lo vive y siente de manera diferente, según los criterios de diagnóstico del DSM-5, existen cuatro grupos principales de síntomas.
Recuerdos intrusivos
Los recuerdos intrusivos son una de las señales principales de que estamos viviendo un Trastorno de Estrés Postraumático y consisten en la aparición involuntaria y recurrente de recuerdos relacionados con el acontecimiento traumático, que pueden generar un intenso malestar emocional.
En algunos casos, la persona puede llegar a revivir el suceso como si estuviera ocurriendo de nuevo. A esta experiencia se le conoce como flashback. No se trata solo de recordar el hecho, sino de sentir que se está volviendo a vivir.
Estos hechos también pueden revivirse en forma de pesadillas o sueños perturbadores. Ambas maneras de revivir el hecho pasado provocan una gran intensidad emocional y física en quien lo experimenta.
Evitación
Otra forma en la que se manifiesta el estrés postraumático es la evitación. En este caso, la persona evita continuamente cualquier estímulo que le haga revivir o recordar el acontecimiento traumático. Por ello, evita pensar o hablar de ello y asistir a ciertos lugares, actividades o personas que puedan evocar el recuerdo.
Aunque esta conducta alivia el malestar a corto plazo, a medio/largo plazo limita e interfiere seriamente en la vida cotidiana de quien la experimenta.
Cambios negativos en el pensamiento y en los estados de ánimo
El evento traumático influye de manera negativa en el concepto que la persona tiene de sí misma y de su alrededor. Percibe su realidad como peligrosa, atravesando sentimientos de temor, culpa, ira o vergüenza.
Además, quien padece Trastorno de Estrés Postraumático tiende a distanciarse cada vez más de sus seres queridos y de las actividades que antes le resultaban placenteras. También puede experimentar dificultades para sentir emociones positivas.
Por otra parte, el estrés postraumático afecta de manera significativa a la memoria. Puede ocurrir que la persona no recuerde nada del acontecimiento que le afecta negativamente a día de hoy o que, por el contrario, lo recuerde todo con detalle. La persona que lo sufre se encuentra sumido en un constante de sentimientos negativos y de sensibilidad emocional.
Cambios y reacciones físicas y emocionales
Otro grupo de síntomas del estrés postraumático está relacionado con los cambios en la activación y reactivación del organismo. La persona puede sobresaltarse fácilmente ante cualquier estímulo porque su cuerpo se encuentra en alerta esperando al peligro constantemente.
Este problema puede derivar en problemas para dormir, dificultad para concentrarse, irritabilidad o conductas agresivas. Su cuerpo también puede sufrir sudoración, respiración agitada, ritmo cardíaco elevado o temblores. Y, en casos extremos, se pueden tener conductas imprudentes o de riesgo.
¿Cuándo pedir ayuda psicológica tras una situación traumática?
Tras una experiencia traumática es normal sentir miedo, tristeza o angustia; sin embargo, si estas sensaciones persisten, aumentan o comienzan a interferir en el día a día es conveniente pedir ayuda profesional.
Además, también convendría pedir ayuda si:
- Los recuerdos o las pesadillas son muy intensos y generan un gran malestar.
- Evitas lugares, personas o situaciones que te recuerdan lo ocurrido.
- Tienes dificultades para dormir o para concentrarte.
- Estás en alerta constantemente.
- La experiencia traumática está comenzando a afectar a tus relaciones, tu trabajo o tu vida en general.
- Aparecen conductas de riesgo.
La presencia de alguno de estos síntomas no significa necesariamente que existe un TEPT. El diagnóstico requiere de una valoración por parte de un psicólogo especializado que pueda valorar tu caso de forma personalizada.
Ayuda psicológica para el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) en Valladolid
La intensidad y la evolución del Trastorno de Estrés Postraumático no depende únicamente del acontecimiento vivido. También pueden influir diversos factores, como la duración y gravedad del evento, la falta de apoyo social después de lo ocurrido, los antecedentes personales de problemas de salud mental o los recursos para afrontarlo de cada persona.
El Trastorno de Estrés Postraumático puede causar mucho sufrimiento en la persona que lo padece. Si te has sentido identificado con alguno de estos síntomas y experimentas malestar físico o psicológico, es importante buscar ayuda profesional.
Desde Avanti Psicología y Mediación, como especialistas en el tratamiento del Trastorno del Estrés Postraumático en Valladolid, queremos ayudarte a encontrar las mejores herramientas para enfrentarte a él. En terapia trabajamos para integrar la experiencia traumática vivida, logrando que el pasado deje de condicionar el presente y puedas recuperar la tranquilidad en tu día a día.



