Trauma simple y trauma complejo: diferencias clave

El trauma psicológico puede aparecer después de vivir una experiencia especialmente estresante, amenazante o difícil de asimilar. Es una respuesta natural del ser humano ante una situación que supera los recursos de afrontamiento de una persona. Sin embargo, no todas las experiencias traumáticas afectan de la misma manera, ya que el impacto depende tanto de las características del acontecimiento como de cómo lo vive cada persona.

Dentro del trauma psicológico podemos diferenciar entre trauma simple (o de evento único) y trauma complejo. Reconocer sus diferencias y síntomas es clave a la hora de elegir un tratamiento psicológico adaptado a las necesidades de cada paciente.

En Avanti Psicología y Mediación, como especialistas en el tratamiento del trauma psicológico simple y complejo en Valladolid, realizamos una evaluación individualizada para conocer el origen y características de cada caso. Si quieres conocer las diferencias entre el trauma simple y el trauma complejo, te las explicamos a continuación.

Diferencias clave entre el trauma simple y el trauma complejo

Aunque ambos tipos de trauma pueden generar un fuerte impacto emocional, presentan características distintas relacionadas principalmente con el tipo de evento, la repetición del mismo y sus consecuencias.

Trauma simple

El trauma simple suele estar causado por un hecho puntual, concreto y de corta duración. Puede producirse, por ejemplo, tras presenciar un accidente, sufrir una agresión o un robo, vivir un desastre natural o cualquier otra situación que la persona perciba como una amenaza relevante.

Tras este tipo de experiencias pueden aparecer síntomas típicos del trastorno por estrés postraumático (TEPT). La persona puede experimentar miedo, ansiedad, flashbacks o pesadillas asociadas a ese evento, recuerdos intrusivos, dificultad para dormir o evitación de lugares que le recuerden a lo sucedido.

Trauma complejo 

El trauma complejo suele desarrollarse como consecuencia de la exposición prolongada o repetida a varios eventos amenazantes, especialmente cuando estos se producen en períodos más sensibles del desarrollo, como la infancia o la adolescencia. Este tipo de trauma se relaciona con experiencias de abusos, maltrato psicológico, violencia, negligencia o situaciones de inseguridad mantenidas en el tiempo. En el ámbito clínico se habla también de TEPT complejo.

A diferencia del trauma simple, en el trauma complejo no existe un único evento traumático que pueda distinguirse con claridad, sino que es la acumulación de situaciones las que producen un impacto en el paciente.

En este caso, el trauma psicológico afecta a distintas áreas de la vida del paciente. La persona suele tener dificultades con las relaciones interpersonales, una imagen negativa de sí mismo, problemas para regular las emociones, sentimientos recurrentes de culpa y vergüenza, entre otros.

Tratamiento para el trauma psicológico

El tratamiento del trauma psicológico debe adaptarse a las características de cada persona y a las experiencias vividas. En las primeras sesiones se intenta conocer el origen y los síntomas del trauma, se establecen objetivos y expectativas y se crea un plan de acción personalizado para el paciente. A partir de ahí se trabaja de forma individualizada para conseguir un mayor bienestar.

Tratamiento para el trauma simple

En el trauma simple suele ser más fácil identificar qué acontecimiento lo ha provocado. Por eso, las terapias con este tipo de experiencias tienen una aplicación más directa sobre el evento traumatizante. El objetivo es procesar el recuerdo para que deje de generar una reacción de alarma desadaptativa. Se trabajan, sobre todo, la sensación de seguridad y la regulación del sistema nervioso.

Tratamiento para el trauma complejo

Por otro lado, el trauma complejo suele requerir más tiempo en consulta, ya que el proceso se divide en fases. Las personas que sufren de trauma complejo pueden llegar muy desreguladas a consulta, por lo que, en primer lugar, para poder trabajar con el paciente es necesario una estabilización mínima del sistema nervioso. Luego se procesan los recuerdos, que a menudo están fragmentados. Finalmente, se reconstruye la identidad y los vínculos relacionales.

Terapias para el trauma psicológico en Avanti Psicología y Mediación

Si te has sentido identificado con alguno de los síntomas o hay un malestar emocional persistente cuyo origen desconoces, no dudes en contactar con nosotros. En Avanti Psicología y Mediación trabajamos con distintos tipos de terapia para abordar el trauma psicológico, entre ellos el enfoque cognitivo-conductual y el EMDR. Lo más importante es evaluar tu caso para conocer cuál es el mejor para ti.

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